RESEÑA Star Wars Jedi Fallen Order: Lo mejor que le ha pasado a la saga en años

Tras la compra de Lucasfilm por parte de Disney, los fans de Star Wars tuvieron que asimilar varias situaciones no necesariamente agradables, entre ellas, que todo el mythos generado en videojuegos sería sacado del canon y relegado al apartado «Leyendas», y que solo Electronic Arts tendría licencia para lanzar títulos en lo sucesivo de la galaxia muy muy lejana.

Después de ese trago amargo, los primeros juegos que llegaron bajo este nuevo esquema fueron las dos entregas del relanzamiento de Star Wars: Battlefront, ambas criticadas por distintas situaciones que fueron desde la falta de un modo historia, hasta la abundancia de microtransacciones, lo que hizo que la fanaticada temiera por el futuro de los videojuegos de la franquicia y que añorara la época en la que estos estaban cobijados por LucasArts.

Con el escepticismo disparado hasta el cielo, EA llega ahora con Star Wars Jedi: Fallen Order, un título desarrollado por Respawn Entertainment que, a diferencia de los dos últimos Battlefront, se enfoca exclusivamente en la campaña de un solo jugador, en brindar una trama a la altura de aquellas que vimos en el extinto Universo Expandido de Star Wars, y en irrumpir con su estatus de ser parte del nuevo canon, todo esto a través de un gameplay inspirado en distintas propuestas y pensado para satisfacer un amplio abanico de gustos.

Ubicado cinco años después de Episodio III: La venganza de los Sith, Star Wars Jedi: Fallen Order se centra en Cal Kestis, un Padawan que sobrevivió a la Orden 66 y que, en una época en la que los Jedi son cazados por el Imperio Galáctico, se las ingenia para sobrevivir, aún si ello le significa distanciarse de La Fuerza.

Encontrándose trabajando como obrero en el planeta Bracca, Cal se ve en la necesidad de usar sus habilidades con La Fuerza para salvar a un amigo y con ello de inmediato prende la alerta del Imperio, cuyas Inquisidoras conocidas como Segunda y Novena Hermanas lo empiezan a perseguir para acabar con su vida, pero gracias a la intervención de Cere Junda y Greez Dritus, tripulantes de la Mantis, es que logra ponerse a salvo.

Cere le dice a Cal que él es pieza clave en la restauración de la Orden Jedi, y para ello el joven Padawan deberá regresar a los caminos de La Fuerza y viajar a distintos planetas de la galaxia con el fin de desenterrar una serie de secretos que se remontan a entendimientos antiguos de todo lo que él cree saber.

Al ser un título de acción y aventura protagonizado por un personaje diestro en el manejo del sable de luz, podría pensarse que Star Wars Jedi: Fallen Order en un juego en sintonía con propuestas publicadas por LucasArts como Jedi Knight II: Jedi Outcast o The Force Unleashed, en las que el jugador se abría paso entre legiones de adversarios a punta de sablazos y poderes de Fuerza, activados con botonazos o comandos determinados.

Pero Jedi: Fallen Order es un juego más complejo, pues su dificultad y sistemas de combate y exploración lo hacen parecerse más a juegos como Sekiro y Uncharted, lo que a su vez robustece la idea de que los Jedi son poderosos pero vulnerables, algo que se había difuminado con el tiempo y que títulos como The Force Unleashed llevaron al extremo contrario.

Los controles del sistema de combate son sencillos, pero requieren precisión para salir victorioso. Lo bueno es que cada botón puede ser personalizado, lo que facilita la curva de aprendizaje de cada quien. De esta manera, cuando el jugador entra en modalidad de pelea deberá fijar la mira en un objetivo y de ahí lo recomendable es que primero estudie la ofensiva del adversario antes de decidir si atacará, bloqueará, evadirá o hará parry.

Al igual que en Sekiro, la clave del combate en Jedi: Fallen Order está en hacer la correcta combinación de ataque, evasión, defensa y parry, esto último con el objeto de romper la defensa del enemigo y asestar un golpe crítico o un finishing move. Aventarse a los sablazos directos lo único que tiene garantizado es el fracaso, pues basta con que los adversarios se cubran un solo instante para que rompan el ritmo del usuario y lo contraataquen.

Sumadas a los ataques del sable de luz, están las habilidades con La Fuerza, que pueden emplearse para retardar, empujar y jalar a los enemigos, y que además forman parte crucial de la faceta de exploración del juego.

Para avanzar en el modo historia es necesario viajar a distintos planetas, cada uno con sus respectivos objetivos y secretos, pero esta andanza entre mundos no es lineal, ya que conforme el jugador progrese se encontrará con que para seguir avanzando en uno deberá conocer otro en el que aprenderá una habilidad con La Fuerza que le ayudará en el anterior, y así sucesivamente.

Cal emplea La Fuerza para empujar o jalar objetos o para caminar sobre las paredes o hacer salto doble, todas estas habilidades que yacen dentro de él, pero que había olvidado por su distanciamiento del camino Jedi tras la Gran Purga, y a las que tiene acceso a través de secuencias interactivas de flashback.

En su faceta de exploración es que el juego muestra en toda su gloria estas habilidades, pues serán necesarias tanto para seguir avanzando en cada planeta por separado, como para resolver puzzles, y es ahí donde el juego luce la inspiración que tomó de Uncharted y Tomb Raider, pues balancearse en lianas, brincar entre plataformas encima de abismos, agarrarse de los bordes, caminar sobre paredes y manipular objetos con La Fuerza se vuelven una necesidad para progresar, algo que agradecerán quienes busquen que sus juegos de aventura no se mantengan simplistas.

Estas habilidades que se aprenden no se limitan a las del personaje principal, pues Cal estará acompañado casi desde el inicio del juego de un pequeño y carismático droide llamado BD-1, quien también deberá desbloquear funciones nuevas como hackear computadoras o soltar descargas eléctricas.

Por otro lado, Jedi: Fallen Order cuenta con un árbol de habilidades que el usuario irá cubriendo conforme junte puntos que le permitan adquirirlas. Estas abarcan supervivencia, Fuerza y combate, y los puntos se obtienen cada que se llena la barra de experiencia.

Esta última se pierde por completo cuando un enemigo mata al usuario y para recuperarla será necesario atacar a ese mismo enemigo después de reaparecer, lo que nos lleva de nueva cuenta al apartado de combate, pues para evitar estas molestias que obstaculizan la acumulación de habilidades, no hay nada mejor que pulir el arte del ataque, la defensa, la evasión y el parry en este juego de considerable dificultad.

Hablando del apartado técnico, Jedi: Fallen Order fue creado con Unreal Engine 4, una decisión curiosa, pues en los dos últimos Star Wars: Battlefront, así como en todos los títulos recientes de EA, se utilizó Frostbite 3.

La decisión de inclinarse por Unreal le beneficia al juego cuando se desarrolla en ambientes cerrados con efectos de luz y sombras, como en la espectacular secuencia del tren de la escena de apertura o en las catacumbas y calabozos del planeta Zeffo, pero cuando la acción es en campos abiertos el juego pierde impacto visual.

El diseño de audio y la música son impecables, pues los efectos son sacados directamente de la librería de sonidos de Star Wars o bien creados para ser reminiscentes a todo lo que Ben Burtt creó para la trilogía original y las precuelas, mientras que la música orquestal tiene tanto el sello de Star Wars que hasta parece compuesta por el legendario John Williams.

Hablando de los aspectos negativos, es necesario comenzar diciendo que Jedi: Fallen Order se siente como un juego al que le faltó ser pulido. La carga de modelos en baja resolución es una constante, así como el pop-up de elementos a la distancia. Además, hay momentos en los que esa low-res queda exhibida en situaciones que no deberían permitirse en un título triple A, como en el modelado y texturas de ciertos vehículos o cuando hay bancos de niebla a la lejanía.

Por otro lado, los tiempos de carga son eternos, la cámara siempre se vuelve la peor enemiga y al menos en un par de ocasiones se nos trabó en medio de una pelea, eso sin mencionar que, siendo un título que requiere precisión en el combate, tiene un input lag que durante las primeras horas vuelve frustrante la experiencia.

Además, no es precisamente épico que gran parte de los momentos en los que se usa el sable de luz sea para pelear en duelos llenos de parry contra insectos, sapos, ratas, chivos y otros animales, lo que a nuestro parecer le resta cuerpo a la importancia que el juego pretende darle al rol de un Jedi.

Son aspectos negativos que quizá impidan que a este juego se le vea como un nuevo clásico de Star Wars, pero que en realidad no merman la experiencia integral.

Star Wars Jedi: Fallen Order es ese título que tanto hacía falta después de la compra de Disney, un juego que hace énfasis en la historia y hecho para los verdaderos fans de la saga que quieren llenar todos esos huecos que existen entre los Episodios III y IV. Estamos ante un título que en razón de su complejo sistema de combate, su nivel de personalización, su inclinación por la exploración y resolución de puzzles, su ampliación del canon y su retrato de los aspectos más oscuros de Star Wars -como la brujería o la cacería de Jedis- aseguran horas de estupendo adentramiento interactivo en la galaxia muy muy lejana.

Calificación: 8.0/10
Star Wars Jedi: Fallen Order
Año: 2019
Versión revisada: PlayStation 4
También disponible: Xbox One y PC
Desarrollador: Respawn Entertainment
Publisher: EA

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